Cómo adaptar un cine en casa

La sala de televisión es, sin duda, uno de los espacios más utilizados de la casa. Con la nueva normalidad, muchas personas han optado por montar un cine en casa para entretener con seguridad a familiares y amigos.

Pero, ¿por dónde empezar? Adaptar un lugar como cine, ya sea en el interior o en el exterior, es más fácil de lo que parece; basta con seguir unos sencillos procedimientos y tener un evento bien organizado.

Espacio

El primer paso es decidir si estará en el interior o en el exterior. Debe ser lo suficientemente grande como para que quepan sillones o butacas, así como la pantalla principal, para que todos puedan ver la proyección con claridad.

Proyección

Aunque un televisor grande puede parecer una buena alternativa, es mejor proyectar sobre una superficie plana. Tanto una pared como una sábana blanca funcionan bien para proyectar una imagen. En el caso de la sábana, basta con estirarla con hilos para que la imagen no se deforme.

Proyector

Lo más importante después de tener la sala para proyectar es elegir un proyector. La imagen debe ser enorme, clara y nítida para dar la impresión de estar en una sala de cine, así que un buen proyector es esencial.

Iluminación

Se recomienda proyectar las películas en cines al aire libre a partir de la puesta de sol, para que la imagen no se vea afectada por la luz natural. En el caso de las películas en interiores, también es crucial mantener una fuente de luz encendida para que los asistentes no se pierdan en la oscuridad.

Sonido

Aunque algunos proyectores cuentan con un sistema de sonido adecuado, no es necesario conectar un altavoz o amplificador potente para ofrecer una experiencia de proyección óptima.

Mobiliario

Por último, la selección del mobiliario para el cine en casa, como sillones, butacas, puffs, alfombras, cojines y mantas, es fundamental para crear un ambiente agradable y relajante.